Cómo Ángel Alegre se convirtió en mi primer testimonio profesional

¿Y si esta historia cambiara algo en ti?

Nuestras vidas están compuestas por infinidad de momentos.

Felices, banales, de diversión, tristes, memorables…y luego existen esos pequeños momentos que aparentemente creemos que son efímeros pero que pueden cambiarlo todo.

Quizás este momento, esta historia que estás a punto de leer y sobretodo la propuesta que he preparado para ti pueda cambiar el rumbo de tu proyecto.

Ese que cuidas tanto como si fuera tu bebé. Ese tesoro tan preciado para ti que no quieres que nadie estropee, eso que quieres ver crecer y triunfar.

Las palabras nos hacen imaginar y crear historias en nuestra mente que pueden cambiarlo todo. Tan solo con verlo desde otro punto de vista todo puede mejorar.

Así que quédate a leer esta historia, quizás este momento cambie algo de tu vida, prometo que no te llevará ni 5 minutos.

Foto del día que nos conocimos en Las Palmas de Gran Canaria

Imagina que eres un fan incondicional de Messi (que igual lo eres). 

Eres muy aficionado al fútbol, te encanta, entrenas cada día para jugar mejor y sueñas con que un día Messi se fije en ti.

Entras en una escuela de formación de jugadores de fútbol y te surge la oportunidad de demostrarle a Messi lo que eres capaz de hacer. Quieres destacar ante todas las otras personas que buscan lo mismo que tú, pero eso no te da miedo, decides ir a por todas y crees en ti. 

Te enfocas en entrenar cada día con el único objetivo de conseguir que Messi te elija.

Sientes que realmente puedes conseguirlo.

Y finalmente pasa: Messi te escoge a ti.

Esa es la sensación que tuve el día que Ángel Alegre se convirtió en mi primer testimonio profesional como copywriter.

Ante el trabajo de unas 300 personas que se habían presentado Ángel escogió la página de ventas que yo había redactado para uno de sus infoproductos.

‘’Has sabido captar todo lo que yo quería reflejar en la página de ventas y lo has plasmado en ella’’.

Todos los esfuerzos que había invertido en entrenar para hacerlo realmente bien estaban dando sus frutos. En ese momento sentí que salía de la formación por la puerta grande.

Estaba logrando lo que llevaba tiempo persiguiendo: disfrutar de un trabajo que me diera libertad.

¿Qué me enseñó esta historia?

Que si tienes una oportunidad, de lo que sea, por pequeña que sea, ve a por ello. 

Si lo deseamos y lo perseguimos con todas nuestras fuerzas, lo inevitable es terminar consiguiendo lo que buscas. 

Y si no es esta vez será otra. 

Ángel Alegre llevaba años inspirándome y poniendo esa semillita dentro de mí sin él tan solo saberlo.

Y cuando encontré mi lugar en este mundo infinito de trabajos digitales él fue quién se convirtió en mi primer testimonio profesional.

La persona que llevaba años diciéndome:

‘’Existen otras formas de vivir, puedes salir de esa rutina que no te gusta.’’ 

…ahora me decía…

 ‘’Aquí lo tienes, esto es lo tuyo.’’

Todo esto me llevó a entender cómo tiene que ser un buen copywriter

No es la capacidad de escribir más rápido, no es clavarla con el titular del texto, no es ser más o menos creativo ni saber más o menos SEO.

Para ser una buena copywriter tenía que empaparme del proyecto de mi cliente a fondo.

Investigar de dónde viene, cuál es su historia, qué hace exactamente, cómo son sus clientes en profundidad, qué objetivos tiene, cuál es el vocabulario que usa y ponerme en su piel.

Algo así como hacer el camaleón con mi cliente. 

Y eso es lo que hago ahora para mis clientes, empaparme de ellos.

A Ángel llevaba años ‘’investigándolo’’ sin saberlo, leía sus posts, seguía sus e-mails atentamente, sus webinars, escuchaba su podcast e incluso escuchaba entrevistas que le hacían otras personas. Y todo esto lo hacía porque realmente conectaba con lo que él decía, porque me encantaba su historia y por la pasión que ponía con lo que transmitía.

Así que encontré la receta perfecta para ayudar a mis clientes a comunicar mejor: una buena historia con una cucharadita de empatía y una buena pizca de pasión.

Y si eso lo conseguí hacer con mi primer testimonio profesional, que era un cliente que SABE escribir y que lleva años comunicando y conectando muy bien con su audiencia…

Ahora lo puedo hacer por ti.

Puedo empaparme de tu proyecto para ayudarte a comunicar mejor lo que haces, por eso abro mi agenda de nuevo para ofrecerte una consultoría gratuita. 

Para que tú me descubras a mí y yo te descubra a ti.

Hago este primer contacto para hablar, analizar tu proyecto y ver si realmente te puedo ayudar.

Todos sabemos que el tiempo es oro, por eso hay dos requisitos indispensables para acceder a esta consultoría

1. Tienes una necesidad real de hacer esta reinvención en la comunicación de tu negocio.

2. Para ti es importante y prioritaria tu estrategia de marketing digital.

¿Qué te llevarás si trabajas conmigo?

Piensa realmente por un momento lo que cuesta captar y sostener la atención hoy con todo el ruido que hay. 

Si buscas a ese profesional que escuche bien lo que buscas, te entienda, sea capaz de empatizar con tu vocabulario y pueda hacer el camaleón con tus palabras, aquí estoy.

No hay debate: hoy en día si tienes un negocio, tienes que estar en Internet.

Y ya que estás, mejor estar bien.

Conseguí hacer el camaleón con Ángel, ahora puedo hacerlo contigo.

Que tu web, tus emails, tus páginas de venta reflejen de verdad quién eres y todo lo que puedes aportar. 

Tú te ocuparás de tu negocio y de tus clientes, yo de pensar y escribir para ti.

Por eso, te ayudo a:

Crear un mensaje de impacto hablando de los problemas y los deseos de tus clientes.

Captar la atención en medio de tanto ruido y convertirla en dinero.

Tener un marketing de atracción basado en la psicología de la venta.

Conseguir el poder de crear demanda a tu negocio gracias a tus textos.

A las personas les gusta comprar, pero a nadie le gusta que le vendan.

Por eso necesitas mensajes que atraigan a los clientes hacia ti sin que tu tengas que perseguirlos. 

Si la idea de trabajar conmigo te resulta interesante, puedes agendar tu consultoría haciendo clic en el enlace de abajo.

PD. Primero nos conocemos en la consultoría, hablamos de tu proyecto y después viene lo de hacer el camaleón con las palabras